San Pedro Poveda

San Pedro Poveda en Guadix, ayer y hoy

Pedro Poveda llegó a la ciudad de Guadix en 1894, cuando iba a cumplir 20 años de edad. Tenía el titulo de Bachillerato y se proponía continuar, con una beca, los estudios para sacerdote, iniciados en el Seminario de Jaén.

El Seminario de Guadix, fundado en 1585, era el foco cultural más importante de la localidad. Pedro Poveda concluyó en él sus estudios en 1897. el 17 de abril de ese mismo año recibió la Ordenación Sacerdotal en la capilla del Obispado; allí celebró su primera Misa el día 21 de abril.

En los cerros que rodean la ciudad de Guadix se extiende una amplia zona de cuevas, habitadas desde hace varios siglos por numerosa población, entonces pobre y marginada.

Es probable que Poveda divisase desde la Alcazaba el barrio de las Cuevas. Un barranco, mucho lodo y gran marginación social lo separaban del resto de la ciudad. Y quiso la Providencia que en 1902 le tocase a aquel sacerdote joven predicar allí una misión de Cuaresma y sus gentes le robaron el corazón.

En el barrio de la Ermita Nueva existe desde el siglo XVII una Cueva-Capilla, la Ermita de la Virgen de Gracia. Lo primero que hizo el Padre Poveda fue restablecer el culto en esta Ermita. Él lo narraba así:

“Como el fundamento de la educación y la base de todo progreso moral y material es Jesucristo, en el que tenemos toda nuestra esperanza, lo primero que hicimos fue instalar el Santísimo Sacramento en nuestra Ermita.”

Y con Jesucristo en el Sagrario, entre los cueveros, fundamento en el que se iba a asentar la acción evangelizadora de Poveda, con otros seminaristas formó grupos de catequesis y se dio cuenta de otras necesidades: la mayoría de los niños no sabían leer y las familias necesitaban formación básica.

Enseguida pensó que era necesario construir unas Escuelas. Con distintas ayudas, el 16 de julio de 1902 inició el proyecto de las Escuelas del Sagrado Corazón, a quien el Papa León XIII había encomendado, en 1889, el apostolado social de los cristianos.

En estas Escuelas de las Cuevas de Guadix hubo clases para nuños y talleres para adultos, y funcionó un comedor para quienes más lo necesitaban. En abril de 1904 el Padre Poveda publicó el folleto Escuelas del Sagrado Corazón de Jesús, en el que expone su proyecto.

Para facilitar la marcha de sus actividades apostólica, Poveda alquila una cueva frente a la Ermita y las Escuelas, en la que pasaba algunas temporadas con sus padres. Hoy dicha Cueva es testigo de su entrega al pueblo de Guadix.

Y para responder a quienes se preguntaban, y hasta cuestionaban, qué pretendía aquel joven Sacerdote, Poveda dejó una respuesta por escrito: Es nuestro deseo regenerar a las familias, por medio de los chicos, pero sin olvidarnos de los mayores.

Años más tarde recordará: Allí fui instrumento de Dios para muchas cosas buenas; pero instrumento y nada más. El bien fue para ellos, para aquella gente.

El Accitano, periódico local, publicó numerosos artículos sobre las actividades del Padre Poveda. En agradecimiento por la gran labor realizada en las Cuevas le ofrecieron un Álbum en 1904 con más de 700 firmas, costeado por el elemento joven de la localidad, y la ciudad le dedicó una calle y le declaró Hijo Adoptivo Predilecto.

Ciertamente, ante la actuación de Pedro Poveda y el momento que le tocó vivir en Guadix hubo desajuste; ¿arriesgó mucho? ¿calculó poco? La generosidad del joven sacerdote dolió a muchos. Lo recordaría él, más tarde: cuando más prometía aquella fundación del Sagrado Corazón, surgieron los disgustos que pudieron poner fin a mi vida (…) Mi decisión de marchar fue tomada después de pensarlo mucho y poniendo la mira en el bien de los demás y en el mío propio…, escribió y D. Pedro decide irse un 11 de febrero de 1905.

Nombrado Canónigo del Santuario de Covadonga (Asturias), en 1906, atalaya hacia el panorama español y europeo, Poveda se dedicó a la oración y al estudio durante siete años. Contemplando a la Santina y mirando hacia Europa, vislumbró el desafío que plantearía a España una educación para todos y propuso una acción unificada de los católicos en el campo pedagógico. Impulsó numerosas iniciativas y publicó Folletos y artículos en la prensa para llamar la atención sobre el problema.

Ante la Virgen de Gracia de las Cuevas de Guadix había descubierto su vocación a este género de apostolado, como decía él: la evangelización a través de la educación y la cultura. En 1934, dos años antes de morir, lo recordaba así: Confieso ingenuamente que al subir yo a las Cuevas de Guadix con un grupo de mis seminaristas, no pensé en otra cosa sino en una catequesis; que de nuestras visitas a la ermita de la Virgen de Gracia, titular de aquel sagrado recinto, medio cueva, medio capilla, surgió el plan de las Escuelas y que la vocación a este género de apostolado tuvo su origen allí y las cambiantes posteriores, hasta llegar a la realización de sus última etapa, la institución Teresiana, ante otra imagen de Nuestra Señora, en la Santa Cueva de Covadonga.

Esta vocación le llevó a fundar, ante la Cueva de La Santina, en 1911, la Institución Teresiana. Donde Oviedo inicia un movimiento de creación de Academias y Centros Pedagógicos, concebido como pieza de un vasto plan para la formación cristiana y la renovación pedagógica del Profesorado del magistrado, el fortalecimiento de sus vínculos profesionales y la introducción, en el ámbito educativo nacional, de lo s métodos de enseñanza europeos.

Hoy su Obra, la Institución Teresiana, Asociación Internacional de Laicos, promueve, a través de sus diversas Asociaciones, esta acción educativa en cuatro Continentes, comprometida con la promoción humana y la transformación social, mediante la educación  y la cultura.

Y la Institución Teresiana sigue presente en Guadix. Lo que fueron las Escuelas del Sagrado Corazón y su comedor, ahora son un Centro Socio-Cultural y el Colegio que lleva el nombre de Pedro Poveda, co dos edificios en la Ermita Nueva y en las Cuatro Veredas. Bajo la gestión de la Institución Teresiana.

Pedro Poveda es un santo para nuestros días. Su vida es la del creyente que vive la fe en el día a día y que no vacila en confesarla, aún en medio de la dificultad. Mi creencia, mi fe, no es vacilante, es firme, inquebrantable, son palabras suyas, en 1920. Palabras vividas desde su juventud y en las difíciles circunstancias que le rodearon.

Su actividad no se quedó en palabras. Sus esfuerzos por afianzar su Obra, la Institución Teresiana, no mermaron su apoyo a otras propuestas educativas y proyectos. Él ofreció alternativas para los católicos que querían vivir su fe sin disociarla de su tarea profesional. Estaba convencido de que Creer bien y enmudecer, no es posible.

Amó mucho a la Iglesia. Exhortó siempre a la santidad; pensaba que hay que unir la fe y la ciencia y ser tan coherentes como los primeros cristianos, quienes dieron testimonio de su fe llegando a sufrir el martirio a causa de ella. Este espíritu anima a la Institución Teresiana, en la que es imprescindible la oración y el estudio, para contribuir a la misión evangelizadora de la Iglesia, desde su propia misión povedana.

La clave existencial de Poveda fue ser Sacerdote de Jesucristo, desde su inicial llamada y vocación: Señor, que yo sea siempre sacerdote en pensamientos, palabras y obras, así lo expresa a quienes fueron a detenerlo: Soy Sacerdote de Cristo. Y muere mártir por esta causa, el 28 de julio de 1936.

Fue canonizado el 4 de mayo de 2003, por SS Juan Pablo II, en Madrid. Sus venerados restos residen en Santa María de Los Negrales (Madrid), de la Institución Teresiana.

Datos biográficos

 1874. El 3 de diciembre. Pedro Poveda Castroverde nace en Linares (Jaén).

1889. Ingresa en el Seminario de Jaén.

1894. Se traslada al Seminario de Guadix (Granada).

1897. El 17 de abril es ordenado sacerdote en la capilla del palacio episcopal de Guadix    y el día 21 celebra en el mismo lugar su primera Misa solemne. Es profesor del Seminario.

1900. Obtiene la Licenciatura en Teología, en Sevilla.

1902. Predica una misión en las cuevas de Guadix. Restablece el culto en la Ermita de la Virgen de Gracia. El 16 de julio, primera piedra de las “Escuelas del Sagrado Corazón de Jesús” en las cuevas de la Ermita Nueva. El 12 de noviembre se inaugura el primer pabellón de clases.

1904. Le dedican un álbum de firmas en testimonio de gratitud.

El 10 de febrero el Ayuntamiento le nombra Hijo adoptivo predilecto de la Ciudad.

1905. El día 11 de febrero sale de Guadix.

1906. Es nombrado Canónigo de la Basílica de Nuestra Señora de Covadonga. Escribe y publica libros y folletos “para vivir cristianamente” y sobre cuestiones pedagógicas. Propone formación y coordinación a los maestros de la escuela pública.

1911. Funda la Institución Teresiana. Asociación de fieles que se propone evangelizar mediante la educación y la cultura.

1913. Es nombrado canónigo de la Catedral de Jaén, donde se traslada a vivir. Es profesor de las Escuelas de Magisterio y del Seminario. Participa en varias iniciativas ciudadanas. Funda Academias y Centros Pedagógicos de la Institución Teresiana.

1921. Nombrado capellán real, se traslada a Madrid. Es miembro de la Junta Central contra el analfabetismo.

1924. El Papa Pío XI aprueba la Institución Teresiana.

1928. Colabora con la Acción Católica y otras obras. Gran actividad con universitarias. Se extiende la Institución Teresiana a Chile y en 1934 a Italia.

1936. Es detenido en su casa el día 27 de julio. Muere como sacerdote mártir de Jesucristo en la mañana del 28.

1993. Es beatificado en Roma el día 10 de octubre.

2003. Es canonizado en Madrid el día 4 de mayo durante la Vista Pastoral del Papa Juan Pablo II a España.

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