Virgen de Gracia

ESTUDIO SOBRE EL LIENZO “NUESTRA SEÑOR ADE GRACIA”

Este lienzo que representa a la Virgen, de medio cuerpo, con el Niño sentado sobre su regazo, se encuentra en la Parroquia de su titular, en las Cuevas de Guadix, y es venerada bajo la advocación de Nuestra Señora de Gracia.

La Virgen, que reclina su cabeza, sutilmente, sobre la del Niño, quien la abraza, tiene el rostro dibujado con gran perfección y calidad, fina belleza y serena expresión. Su mirada transmite sosiego y dulzura. El Niño Jesús, con su actitud o ademán de ternura y simpatía, nos recuerda un modelo tomado al natural, que le confiere una extraordinaria atracción.

Autor:

El lienzo ha sido sometido a estudios técnicos por distintos especialistas de Arte que fundamentalmente no han coincidido en la autoría.

Don Miguel Moreno Romera manifiesta: […]” por sus características y técnicas puede clasificarse en la segunda mitad del siglo XVII con influencia murillesca y por lo tanto considerarse como una bella obra de pintura sevillana dentro del Siglo de Oro”, Don Antonio Calvo Castellón identifica al autor del lienzo, atendiendo a sus características generales y dentro del círculo de José Risueño, como Domingo Chavarito (1662-1751): “Este lienzo devocional, atribuido al circulo de Ruiseño, que representa a la Virgen con el Niño, venerada en las Cuevas de Guadix bajo la advocación de Nuestra Señora de Gracia, por sus características generales de las que destacamos dibujo, tipología de las figuras y composición, es obra de Domingo Chavarito […]”.

Don Marino Antequera opina que: “[…] Ésta, obra granadina y del tránsito de los siglos XVII al XVIII, pudiera atribuirse al taller de José Risueño […]”

Es bastante difícil, indicar el autor definitivo de tal bella obra pictórica. Sí parece bastante probable y certero catalogarlo en el Barroco granadino, siguiendo las características de realismo y exaltación de los ideales de belleza que Alonso Cano supo imprimir en la escuela granadina, representada por artistas como Bocanegra, Juan de Sevilla, los Cieza y Risueño. Éstos supieron definir de forma notable las notas de belleza, ternura y delicadeza a través de sus obras y, cómo no, de otros discípulos de estos artistas, como puede ser Chavarito.

Revisando la obra pictórica de Risueño, nos encontramos con una serie de lienzos que nos muestran la ternura, delicadeza y serena belleza en sus composiciones de la Virgen con el Niño de la Catedral de Granada, Virgen del Rosario de colección particular en Almería, Virgen de Belén del Museo de Bellas Artes de Málaga, etc.

Don Carlos Asenjo Sedano, cuando trata el tema de la devoción a la Virgen de Gracia en las Cuevas de Guadix, nos lleva al origen del lienzo sin concretar tampoco el autor “[…] Así surge la devoción a la Virgen de Gracia, que un lienzo desconocido de la escuela de Murillo va a concretar una imagen encantadora y dulce como ese tropel polícromo e ingenuo de los sentimientos de los habitantes de las cuevas”.

VENERACIÓN DE LA IMAGEN DE NTRA. SRA. DE GRACIA EN LA ERMITA NUEVA –CUEVAS DE GUADIX.

No se han localizado todavía documentos que determinen la cronología del inicio de la devoción a la Santísima Virgen, bajo la advocación de Nuestra Señora de Gracia en la Ermita Nueva de Guadix.

Mediante una serie de datos aportados por el lienzo –autor de la composición pictórica e inscripción en el reverso sobre la propiedad del mismo; documentos y estudios – Testamento del Sr. Deán de la Catedral de Guadix,, don José Pérez Chico, Actas Capitulares del Cabildo Catedralicio, Inventario del suprimido convento de Santo Domingo de 1838, inventarios de efectos, ornamentos, alhajas… existentes en la Ermita de Ntra. Sra. De Gracia de 1853 y 1910, prensa local (“El Accitano”), investigaciones de Carlos Asenjo Sedano y testimonios de personas que viven o han vivido en las Cuevas accitanas-, podemos hacer un recorrido histórico aproximativo al inicio del culto a la Virgen de Gracia. Veamos el recorrido.

En la parte posterior del lienzo se puede leer la siguiente inscripción: “este quadxo es de Dx D. José Peyadues”. La transcripción literal del texto “este cuadro es de Dr. D. José Peyadues”. Nos proporciona únicamente el nombre del propietario del lienzo. No se ha conseguido ningún dato sobre él, aunque se sigue investigando. El estudio caligráfico de la inscripción nos da a conocer que pudo ser de los siglos XVI, XVII ó XVIII: uso de “q” en vez de “c” y de “x” en lugar de “r”. no podemos excluir la posibilidad de don José Peyadues fuera la persona que llevara a las cuevas, tan necesitadas de evangelización, la Imagen de la Virgen.

Con todos estos datos podemos definir la cronología aproximada del cuadro pero, ¿coincidiría con la fecha del inicio de veneración y culto a la Virgen de Gracia en las Cuevas de Guadix?

El historiador accitano Asenjo Sedano nos dice a este respecto: “Fue la majestad de Felipe IV quien introdujo en las cuevas de Guadix el culto a la Virgen de Gracia […]” nos da a conocer cómo el monarca, cuando se dio cuenta de que el Imperio Español se derrumbaba –en lo político y en lo religioso-, “[…] acudió a la ciudad de Guadix para que se encomendara muy especialmente a la Virgen, para que ésta fuera la nave segura en aquel naufragio, el más gigantesco de la historia. El Imperio se tambaleaba. La Catedral, por la ciudad, acogió esperanzada la petición de Felipe IV, y de su Virgen Mayor hizo una Virgen de las Angustias […]”. Los habitantes de las cuevas, aislados, humildes, pobres, pero españoles y católicos, también quisieron adherirse al culto a la Virgen de su Rey había pedido: “Así surge la devoción a la Virgen de gracia, que, un lienzo desconocido de la escuela de Murillo va a concretar en una imagen encantadora y dulce […]; […] Mientras el Imperio se deshacía ante el titubeo de la fe de España, la Virgen de Gracia quedaba allí, extramuros, en su feudo de arcilla, como única Señora de esperanza de un mundo desheredado […]”.

De esta manera pudo haberse iniciado el culto en el momento en que surgieron los cultos a la Virgen de las Angustias, en el Reino de Granada, o a la Virgen de la Piedad, en las ciudades de Baza y Guadix.

Por el año 1710, el sacerdote encargado de la Ermita Nueva, don R. Blas Pezán, incremento el esplendor del culto a la Virgen de Gracia y estableció que se preparase la fiesta con un novenario. Se desconoce “el modo y formulario del mismo”.

Durante la invasión de las tropas francesas, los fieles devotos de la Virgen de Gracia guardaron celosamente el cuadro de la Imagen venerada para evitar su deterioro, destrucción o expolio. Se supone que una vez finalizada la contienda y expulsadas las tropas napoleónicas, el lienzo de la Virgen volvería a colocarse en su Cueva-Ermita, ya que, en momentos posteriores próximos, es citada en documentos.

En el Testamento realizado por el Deán de la Catedral de Guadix, Dr. don José Pérez Chico, en 1816, se comprueba la labor apostólica y social desarrollada por él en la Ermita Nueva  para “el bien espiritual que redunda en aquellas barriadas de Cuevas […]” así como la mención expresa a Ntra. Sra. De Gracia en los siguientes términos: “es mi voluntad que mi cadáver sea enterrado en la Hermita Nueva al pie del Altar en que está colocada Ntra. Sra. De Gracia […]”.

En las Actas Capitulares del día 8 de septiembre de 1822 aparece como titular de la Ermita Nueva de Virgen de Gracia en el siguiente texto: “…] la función que celebraba Don José Pérez Chico en la Hermita de Ntra. Sra. De Gracia […]”.

En fechas posteriores, año 1832, encontramos una “lámina de Ntra. Sra. De Gracia” entre los ornamentos existentes en la Ermita Nueva. El pequeño inventario se encuentra recogido en el Testamento otorgado por don José Pérez Chico ante el Sr. Escribano, don Tomás Miranda, y de él resaltamos lo siguiente: “Declaro: Soy dueño y poseedor de la Hermita Nueva, cuyo Santuario me fue concedido tanto por el Gobierno Civil como por el Ecco”. “[…] Mando que los recados de decir misa, y ornamentos que tengo en ella, lámina de Ntra. Sra. De Gracia, Urna, Cáliz, Espejos, Escaños, la Cómoda y la Campana que es mía y compré a la viuda de Bodega, y cuanto hay al servicio y culto dentro de dicha Hermita…

La mencionada “Lamina de Ntra. Sra. De Gracia”, ¿corresponderá al lienzo de la Virgen titular del Santuario? ¿Sería una lámina litográfica?

Sí parece cierto que la devoción y culto a la Virgen de Gracia durante el siglo XIX fue importante. Lo podemos constatar con la existencia del nombre “Gracia o Mª Gracia” entre las mujeres de aquellos tiempos. Por ejemplo en un escrito, fechado el día 19-Febrero-1867, dirigido al Ilmo. Sr. Dean de la Catedral de Guadix y Cabildo de la S.I.C. y remitido por la sobrina política del fallecido Sr. Pérez Chico, Dª María Gracia López del Rincón.

También se ha localizado una fotografía de Ntra. Sra. De Gracia en el horno y hogar “Ntra. Sra. De Gracia” situado en la Cañada de los Perales y propiedad de los herederos de don José Sierra Rivera; la foto está colocada en un marco de madera dorada con un farolillo y que preside el horno como titular, desde el siglo pasado.

Otra prueba documental sobre esta devoción, nos la ofrece el “inventario practicado al tiempo de la ocupación” del Convento de Santo Domingo el día 7 de junio de 1838, por don Josef Aguilera. En él localizamos un “Cuadro en lienzo con Ntra. Sra. De Gracia” colocado en el cuerpo de la Iglesia del citado Convento.

La catalogación de este cuadro de Ntra. Sra. De Gracia existente en el cuerpo del templo plantea ciertos interrogantes sobre el papel evangelizador de esta Orden en las Cuevas de Guadix pertenecientes a las parroquias de Santa María Magdalena y San Miguel, donde estaba situado en conventos, desde su fundación por los Reyes Católicos, en 1500, hasta su supresión por disposiciones liberales –Trienio Liberal (1820-1823);  Decretos de 1834, y 1835, y Normativa Desamortizadora (1836,1837, 1841, 1842…)-. “La elaboración de inventarios se ejecutó sólo en parte, dependiendo del valor de los bienes y de la urgencia en ser vendidos. En un primer momento (1836) fueron inventariadas las piezas de mayor cuantía económica como alhajas, ornamentos y vasos sagrados, siendo incautados en su práctica totalidad, a excepción de los que fueron ocultados o sustraídos […]”.”[…] Entre los días  6 y 8 de junio de 1838 la Comisión Subalterna de Guadix, bajo la dirección de José Aguilera, elaboró los inventarios “correspondientes a Escultura, Pintura y Libros “ de los conventos suprimidos de Santo Domingo, San Francisco, San Diego y San Agustín”.

Como consecuencia de la celebración del Concordato con la Santa Sede, el 16-Marzo-1851, sobre el arreglo del clero y la desamortización de sus bienes, el Sr. Obispo de Guadix, Dr. Don Juan José Arbolí y Avaso (1852-1854), restableció la Ermita Nueva, impulsó la reorganización del Seminario y pidió protección a la Reina Isabel II para los conventos. La prueba documental sobre el restablecimiento de la Ermita Nueva nos la aporta el “Inventario de efectos existentes en la Ermita de Nª Sª de Gracia (Guadix)” que recibió el capellán nombrado de la Ermita, don Domingo Hernández el día  23-Octubre-1853.

Entre los efectos inventariados en la Ermita de Ntra. Sra. De Gracia se pueden destacar el “Cuadro de Ntra. Sra. De Gracia” y “Retablo de Ntra. Sra.”…

El culto de la Virgen de Gracia en la Ermita Nueva se implantó otra vez. El desarrollo de la Ley de 1-Mayo-1855, donde “se decretó la desamortización general civil y eclesiástica, mandándose proceder a la venta de los bienes, propiedades y derechos pertenecientes al Estado, el Clero, las Ordenes militares, las cofradías, obras pías y santuarios…” no sabemos cómo le afectó.

“Por el año 1884, escribe C. Asenjo, se hicieron misiones en Guadix… En la Ermita Nueva hubo mucha gente de por allí. Predicaban los jesuitas que fueron muy admirados por el pueblo y que tuvieron muchos éxitos populares”.

Tres años después fue nombrado Capellán de la Ermita Nueva  el Rvdo. Don Rafael Navarrete López.

El día 28-Diciembre-1896, los niños de El Batallón Infantil: “repitieron su salida en correcta formación, asistiendo á la Ermita Nueva donde se celebran los antiquísimos y populares bailes de rifa, visitando á Nuestra Sra. De Gracia… El de año nuevo tuvimos el gusto de volverlos á ver en la esplanada de referida ermita donde fueron abandonados bailes y fiestas… “ (El Accitano “ Nº 273. Guadix, 3-Enero-1897).

En “El Accitano” Nº 306, de 5-Septiembre-1897, hallamos funciones ó cultos religiosos en la Ermita Nueva: “… Jubileo en el Santuario de Gracia, función con su sermón y asistencia de la Capilla y procesión en su tarde á la Santísima Virgen titular de dicho santuario”. En la misma publicación nº 322, de 26-diciembre, del mismo año: “…Misa de Pastorela en el Santuario de Gracia…” A partir de estas fechas, se ha constatado cómo “se raza el Rosario, la salve, etc., casi todas las semanas, lo mismo que en las parroquias de Guadix, en el Santuario de Gracia”.

La festividad de la Virgen de Gracia estaba ya institucionalizada en la Ermita Nueva cuando llegó el Padre Poveda. El día 3 de septiembre de 1903 hubo función religiosa y procesión. El Capellán, don Rafael Navarrete, y don Pedro Poveda trabajaron para conseguir el máximo esplendor en las fiestas a la Virgen de Gracia. Don Pedro costeó el adecentamiento y restauración de la Capilla.

Del período 1910-1920 es otro “Inventario de efectos existentes en la ermita de Nª Sª de Gracia (Guadix)”. En él hallamos “el cuadro de la Virgen de Gracia” coronando el retablo, dividido en tres partes, que existía en el altar mayor.

Don Aureliano del Castillo escribió una novela titulada “Mari Gracia”, en 1903, laureada con el primer premio en Madrid en la que narra la “historia de amor entre una cuevera, Maria Gracia, y su novio Colás. Entre ellos, se interpone el hijo del alcalde de barrio y acaba en tragedia”.

Testimonios de personas que vivían en las Cuevas de Guadix

En 1951, en la Parroquia de Ntra. Sra. De Gracia vivían unos ancianos, don Ambrosio Raya, de 97 años de edad, y doña Filomena Romero, de 96 años, quienes al preguntarles don Rafael Varón Varón sobre el tiempo que hacía que se veneraba a la Virgen de Gracia respondieron: “Lo oíamos de nuestros abuelos y decían ellos que venía de antiguo”

Doña Dolores Raya Córcoles, que falleció en 1981, a los 90 años, nos dejó su testimonio sobre la devoción de las gentes de las Cuevas a la Virgen de Gracia en los momentos difíciles de sus vidas. En el año 1917, comentaban los habitantes de las Cuevas fueron afectados por una epidemia, la peste, con gran virulencia. Eran muchas las muertes que se producían diariamente. Pocas familias se salvaron de que alguno de sus miembros no padeciera la enfermedad. Ante tal desgracia, estas humildes personas se refugiaron en la Cueva-Santuario de la Virgen de Gracia para implorarle auxilio. Estuvieron una noche orando y, en la madrugada del día siguiente, el sacerdote celebró la Santa Misa pidiendo a la Virgen su intercesión. Según doña Dolores Raya, a partir de ese momento, la epidemia cesó en las cuevas.

Actualmente siguen llegando a la Parroquia escritos en los que se manifiestan testimonios de gratitud a la Virgen de Gracia por la ayuda concedida en enfermedades, casos graves o en momentos difíciles de sus vidas: accidentes de automóvil, intervenciones quirúrgicas, enfermedades mortales…

Todos estos testimonios se conservan en el Archivo Parroquial y están firmados por los beneficiarios de la “gracia” de la Virgen les otorgó. Estas personas viven en Cataluña porque tuvieron que emigrar. Hay otras que no son accitanas pero que pidieron la intercesión de la Virgen motivados por algún paisano nuestro que les aconsejó.

Entre los habitantes de las Cuevas de Guadix hay una tradición sobre el origen de la Cueva-Capilla de la Virgen de Gracia que dice: “Al principio era un horno-cueva o tahona” que se adaptó para “Ermita” –centro de culto religioso- de tal manera que la leñera del horno fue transformada ene. Actual altar mayor de la Cueva-Ermita- la imagen de Ntra. Sra. De Gracia, el lienzo enmarcado, se colocó, y así continúa, sobre el altar, colgado de la pared frontal. Por tal motivo se da la corruptela de la tradición que dice: “La imagen de la Santísima Virgen de Gracia se apareció en la leñera del horno”.

CONSERVACIÓN DEL CUADRO DE NTRA. SRA. DE GRACIA DURANTE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA (1936-1939)

Los feligreses de la Parroquia de Ntra. Sra. De Gracia don Manuel Membrilla Ortiz y su esposa, doña Carmen Hidalgo Requena, fueron los que, de forma providencial, salvaron del destrozo y conservaron, envuelto en la sábana, en el fondo de un arca grande con ropas por encima, el cuadro con la Imagen de “Ntra. Sra. De Gracia”.

En el escrito que doña Carmen Hidalgo remitió al párroco don Rafael Varón Varón se comprueba, minuciosamente, todo el proceso que el matrimonio siguió para conservar el cuadro. Comienza diciendo que su marido, don Manuel Membrilla, era Guardia Municipal de Guadix en aquellos tiempos –año 1936- y que la “Ermita”, hasta el momento de descubrir el cuadro de la Virgen, “… hacía por los menos cuatro meses, que la ermita estaba toda destrozada y siempre con la puerta cerrada”.

A continuación explica cómo el Sr. Membrilla descubrió el cuadro entre escombros y maderos “causándole mucho respeto al ver que no estaba roto, dejándolo seguidamente en el mismo sitio para que sus compañeros no se dieran cuenta”. Este hallazgo, continúa diciendo doña Carmen, fue posible porque “Cierto día mi marido, junto con otro compañero, el Delegado del Comité y otros cuantos más, fueron a la ermita al objeto de limpiarla, ya que, según sus intenciones, querían poner cerdos en la misma”.

Sorprendido por el gran descubrimiento “… salió a la calle y por mediación de un niño me mandó llamar con mucha urgencia, y yo que estaba cerca bajé enseguida”. Ella preguntó a su marido si ocurría algo, a lo que él “contestó que no me asustara, que no pasaba nada, es que he visto el cuadro de la Virgen de Gracia entre todos aquellos escombros y maderos. A ver cómo te las arreglas para recogerlo sin que el Delegado te vea”. Doña Carmen decidió rápidamente: “Luego cuando ví que el mismo (el Delegado)entraba en la Sacristía que daba a otra cañada, entonces cogí el cuadro, pero dio la fatalidad que me vio otro empleado del Comité  y me dijo ¿Dónde va Vd. Con eso?”. La señora reaccionó con lucidez y “contestándole que era para poner un retrato grande que tenía”.

El empleado, según comenta, “me trató de fascista” diciendo “veo que le gustan mucho los Santos”.

Su marido, al ver que le estaban faltando el respeto a su señora, se le acercó y discutieron. Ella estaba asustada por si se peleaban. Nos lo dice así: “poniéndome a temblar por el miedo a que se pelearan, pero yo sin soltar la Virgen de Gracia, y entonces él, haciéndome señas, me dijo: ya te puedes marchar de aquí, que a ti no te ha llamado nadie. Seguidamente, la pusimos ene. Fondo del arca, cubriéndola con ropa por encima, y allí estuvo los tres años de la guerra”.

Una vez finalizada está, “Dicho cuadro de la Virgen de Gracia lo entregamos…, era en el mes de Mayo de 1939, no acordándome del día fijo, pues mi marido ya estaba preso. Entonces le dije: Manuel ayer hicieron un bando manifestando que, el que tuviera cosas de iglesia o religiosa, las entregue al Ayuntamiento. Él me contestó: Carmen, nosotros no tenemos cosas religiosas, lo único que tenemos es la Virgen de Gracia; por lo tanto, esta tarde o mañana por la mañana, la entregas ene. Ayuntamiento a ver si Dios quisiera  y la Virgen de gracia que me sacaran de aquí”.

Doña Carmen Hidalgo nos dice cómo al día siguiente, por la mañana, lo entregó: “En aquel momento el Sr. Alcalde no estaba presente y me dirigí a  otro señor que estaba escribiendo en una mesa y le dije las siguientes palabras: ¿A dónde pongo este cuadro que es de la Virgen de Gracia, el cual lo he tenido guardado durante los tres años de guerra? Contestándome dicho seor muy secamente: Pórgalo Ud. encima de esta mesa” Esta respuesta la dejó descorazonada y desilusionada porque no le tomó información alguna sobre la entrega del cuadro de la Virgen de Gracia. Se marchó desconsolada y llorando amargamente a su casa. La esperanza que  tenía en lograr la libertad de su marido, con la entrega del cuadro de la Virgen de Gracia, se desvanecía.

Al día siguiente, esta gran señora fue a la cárcel a contar a su marido, lo sucedido en el Ayuntamiento. Doña Carmen, para levantar el ánimo de su esposo le dijo: “Manuel, no te apures, que la Virgen de Gracia te sacará de aquí”. El le respondió: “En esta confianza estoy yo porque no he hecho nada malo”.

El tiempo fue transcurriendo y nadie le tomo información. Ella seguía esperando día tras día y nadie llegaba: “Así se fue pasando el tiempo, esperando que tomaran informes míos, hasta que llegó el día 17 de Junio, en que dieron sepultura a su marido”.

Así, de esta manera, este matrimonio tan devoto de la Virgen de Gracia, pudo salvar la venerada Imagen, y gracias a don Manuel Membrilla y doña Carmen Hidalgo, las Cuevas de Guadix recuperaran el Cuadro de su Patrona, de su Madre. Lograron devolver a la “Hermandad de Ntra. Sra. De Gracia”, a la que había pertenecido don Manuel durante doce años, su Titular, su Virgen de Gracia

Rafael Varón, Diego Casado

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